Obesidad en perros y gatos: ¿tu mascota está en su peso ideal?

Ver a nuestra mascota disfrutar de la comida, pedir un premio o recibir un poco de lo que estamos comiendo puede ser una de las formas en las que expresamos nuestro cariño.

Pero existe una diferencia entre alimentar bien a una mascota y sobrealimentarla.

La obesidad en perros y gatos es un problema de salud que puede afectar su calidad de vida y aumentar el riesgo de diferentes enfermedades. Y lo más importante: muchas veces el sobrepeso aparece de manera gradual, por lo que puede ser difícil reconocerlo.

Entonces, ¿cómo saber si tu perro o gato realmente está en su peso ideal?

¿Cómo saber si mi mascota tiene sobrepeso?

No basta con subirla a una báscula.

El peso ideal depende de factores como la especie, raza, edad, tamaño y condición corporal. Por eso, una de las herramientas utilizadas por los veterinarios es la evaluación de la condición corporal.

Hay algunas señales que puedes observar en casa:

  1. No puedes sentir fácilmente sus costillas

Pasa suavemente tus manos por los costados del tórax.

En una mascota con una condición corporal adecuada, deberías poder sentir las costillas sin que estén cubiertas por una capa gruesa de grasa.

  1. Ha desaparecido su cintura

Observa a tu mascota desde arriba.

En muchos perros y gatos debería apreciarse cierta forma de cintura detrás de las costillas. Si el cuerpo se ve completamente redondeado, puede ser una señal de exceso de peso.

  1. Su abdomen está demasiado redondeado

Mírala de lado.

En los perros, el abdomen normalmente presenta cierta elevación hacia la zona posterior. Si observas un abdomen muy redondeado o colgante, puede ser necesario revisar su condición corporal.

  1. Se cansa más fácilmente

¿Antes jugaba durante más tiempo y ahora prefiere descansar?

La menor tolerancia al ejercicio puede relacionarse con diferentes factores, entre ellos el exceso de peso.

Importante

Estas señales no sustituyen una valoración veterinaria. Una mascota puede tener una apariencia particular por su raza, edad o conformación corporal.

La mejor manera de saber si está en un peso saludable es realizar una evaluación veterinaria de su condición corporal y peso.

 

La obesidad no es solo un problema estético

Decir que una mascota está “gordita” puede parecer inofensivo, pero el exceso de grasa corporal puede tener consecuencias importantes para su salud.

El sobrepeso puede estar relacionado con:

  • Mayor dificultad para moverse
  • Menor tolerancia al ejercicio
  • Problemas articulares
  • Mayor riesgo de algunas enfermedades
  • Dificultades respiratorias
  • Menor calidad de vida
  • Mayor dificultad para realizar procedimientos veterinarios en algunos casos


Además, el exceso de peso puede generar un círculo difícil de romper: la mascota se mueve menos, gasta menos energía y puede continuar aumentando de peso.

Por eso, mantener un peso saludable no se trata únicamente de que nuestra mascota “se vea bien”, sino de ayudarla a vivir mejor y con mayor bienestar.

5 errores comunes que pueden estar causando sobrepeso

A veces el aumento de peso no ocurre porque estemos alimentando “mal” a nuestra mascota, sino por pequeños hábitos que se acumulan.

  1. Dar demasiados premios

Un premio ocasional no necesariamente es un problema.

La dificultad aparece cuando recibe varios durante el día: uno por portarse bien, otro porque pidió, otro cuando llega alguien a casa…

Pequeñas cantidades repetidas también cuentan.

  1. Compartir nuestra comida

“Solo un poquito” puede parecer insignificante, pero algunos alimentos humanos pueden aportar muchas calorías y no necesariamente son adecuados para perros o gatos.

Además, algunos alimentos pueden ser tóxicos para ellos.

  1. No medir las porciones

Servir el alimento “a ojo” puede hacer que terminemos dando más de lo necesario.

Medir las porciones recomendadas y ajustarlas según las necesidades de cada mascota puede ayudar a controlar su alimentación.

  1. Mantener la misma cantidad de comida durante toda su vida

Las necesidades nutricionales cambian.

Un cachorro, un adulto, una mascota senior o un animal esterilizado pueden tener necesidades diferentes.

Por eso, la alimentación debe revisarse a medida que cambian la edad, actividad, condición corporal y estado de salud.

  1. Confundir comida con cariño

Este es probablemente uno de los errores más difíciles de reconocer.

Muchas veces damos comida porque queremos consentirlos.

Pero existen muchas otras formas de demostrarles afecto:

-Jugar con ellos
-Salir a caminar
-Cepillarlos
-Dedicarles tiempo
-Proporcionarles enriquecimiento y compañía

El amor no tiene que venir en forma de comida.

¿Cómo ayudar a mi mascota a mantener un peso saludable?

No necesitas hacer cambios extremos.

Empieza por pequeños hábitos:

✔️ Controla sus porciones

Evita servir alimento sin medir y revisa con tu veterinario qué cantidad necesita realmente

✔️ Lleva un control de los premios

Los premios también hacen parte de la alimentación diaria

✔️ Promueve la actividad física

Adapta los juegos y paseos a la edad, condición física y características de tu mascota

✔️ Controla su peso periódicamente

No esperes a que el aumento sea evidente para revisarlo

✔️ Haz controles veterinarios

Una evaluación periódica permite identificar cambios de peso y otros factores de riesgo antes de que se conviertan en un problema mayor

¿Y si mi mascota ya tiene sobrepeso?

No hagas una dieta por tu cuenta.

Reducir drásticamente la cantidad de alimento o cambiar la dieta sin orientación puede no ser la mejor estrategia.

El veterinario puede evaluar su condición corporal, alimentación, actividad, edad y estado de salud para establecer un plan adecuado.

Además, la pérdida de peso debe ser gradual y supervisada.

La pregunta no es cuánto pesa, sino cómo está su salud

Cada mascota es diferente.

Por eso, más que preguntarnos únicamente “¿cuánto pesa?”, deberíamos preguntarnos:

-¿Tiene una condición corporal saludable?
-¿Se mueve con facilidad?
-¿Tiene energía para jugar?
-¿Su alimentación está adaptada a sus necesidades?

Prevenir la obesidad es una de las mejores formas de cuidar su bienestar a largo plazo.

Y recuerda: una mascota saludable no necesariamente es una mascota gordita.

Si tienes dudas sobre el peso, alimentación o condición corporal de tu perro o gato, una orientación veterinaria puede ayudarte a saber qué necesita realmente.

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